¡Qué facil tenía que ser la vida de los hombres de cromagnon!
Ellos no tenían despertadores que les obligasen a levantarse para ir a trabajar, no tenían facturas que pagar… y para ligar sólo tenían que pegarle un troncazo en la cabeza a la jamelga de turno. Eran tipos duros, pero duros de verdad.
Dormían en cuevas, en el suelo, bajo el raso, sin almohadas, luchaban contra lobos, dientes de sable, mamuts, y utilizando sólo lanzas, pedernal y piedras. Todo un prodigio.
Y comían las cosas sin conservantes, sin liofilización, sin pasteurización y sin tanta salubridad (que ya lo decía mi abuelo: "Un poco de mierda no es mala").
Y todo esto ¿a qué viene?
Pues que cada vez veo a más gente con alergias. Entes moqueantes y de ojos enrojecidos, que si bien no son hijos de Nosferatu, dan mucho miedo porque se les puede hinchar la cara como mutantes de Residente Evil o parecer muertos vivientes a punto de estornudarte en la cara.
Se supone que cada generación tiene que ir mejorando la anterior, sin embargo, la escoriosis, la obesidad infantil, la arterioesclerosis, la hipertensión y el hipercolesterol son tan comunes como el comprar el periódico los domingos y la siesta viendo La 2 y sus documentales de Naturaleza.
A mí que me lo expliquen. Porque además de ser cada vez más débiles somos más idiotas.
Sabemos escribir emails, crear post, mandar archivos por el cyberespacio, poner monos en el espacio y escribir monólogos sobre todo tipo de cosas. Pero ¿quién sabe hacer jabón? ¿quién sabe hacer morcillas, jamón, chorizos…? ¿quién sabe fabricar una radio con Zinc? Ni puta idea eeeehhhh???
Pues mi abuelo sabe. Y sabe porque antes lo tenían que hacer todo ellos.
Yo sabré derivar e integrar cuando "un día vi una vaca vestida de uniforme", pero como estalle una bomba atómica y me tenga que atar yo sólo los zapatos vamos a ir de culo y contra el viento y arrastrando el culo por un zarzal. Porque ahora os creéis muy listos y los dueños del mundo, pero mañana podéis volver a ser niños de teta babeantes sin saber qué hacer ni a quién preguntar.
Y por si alguien lo duda, mi abuelo, con sus 84 años, es licenciado en Químicas por la Universidad de Salamanca, culto como él solo, hombre de campo como ninguno, y sólo es alérgico a Zapatero.


En vista de que “El Opositor” está de baja por haberse puesto enfermo despúes de jugar al 

