
Los señores de la SGAE han conseguido que se aplique un impuesto a todo lo que sea susceptible de ser usado para registrar archivos con derechos de autor, así que nos van a clavar por comprar un CD virgen o un reproductor de mp3, porque claro lo vamos a usar para grabar canciones de Ramoncín o de Teddy Bautista o alguno de los exitosos intérpretes que forman parte de la SGAE.
Para estos señores y para nuestro amado gobierno, los consumidores de CDs y DVDs son todos unos manguis que van a usar los disquitos de marras para dedicarse a la piratería cual corsarios ingleses. Para ZP y la SGAE (y para el PP que no ha hecho nada por impedirlo) en los CD vírgenes sólo se graban archivos pirateados, y por ello hay que pagar la multa antes de cometer siquiera el delito, es como si al comprar un coche te obligasen a hacer un depósito de 3000 euros para pagar las infracciones de tráfico que cometas sin que te pille la Guardia Civil, porque claro las que te pillen las pagas, el fondo es sólo para las que no te pillen y no te lo devuelven aunque te dé el RACE el premio al conductor seguro del año.
Parece ser que no entra en la cabeza de estos parásitos la posibilidad de que yo compre un CD para guardar fotos de mi vello púbico y realizar así mi obra maestra “Mil rincones de los pelos de mis cojones”, para Ramoncín y sus amigos todos somos delincuentes y debemos pagar un canon para que los señores puedan seguir viviendo sin dar un palo al agua.
A lo mejor las siguientes líneas son algo farragosas pero si se leen un par de veces se entienden perfectamente: Los mangantes de la SGAE basan la legalidad del canon de los CDs en el “lucro cesante”, que es en pocas palabras la pasta que dejan de ingresar por cada CD que se vende en el top manta o se baja por el emule, y por lo tanto para compensar esa pérdida se pone el canon. Todo muy bonito y muy legalista, pero no hay un Dios que demuestre eso, porque el que yo compre un disco a un mantero o me lo baje de internet no implica que me lo fuese a comprar en una tienda, así que de lucro cesante nada.
El verdadero problema de las compañías discográficas no son los manteros o el emule, sus problemas son unos sueldos totalmente hipertrofiados, y ante todo no saber adaptarse al mercado, una solución bastante buena es ofrecer las canciones sueltas en formato mp3 a un precio asequible, al estilo I Tunes, entras a la www pillas la canción que te gusta y te la bajas, o simplemente bajar el precio de los CDs que es un robo.
Para colmo y al paso que va la subida de los cánones por CDs y DVDs vírgenes se estima que la SGAE en un par de años sacará más dinero del canon que de la venta de CD musicales, tiene cojones que al final estos parásitos vayan a vivir sin dar un palo al agua.
Un saludo.
El Ausente


Todos podríamos coincidir que pocas cosas dan más miedo que Zapatero en el Gobierno, pero este post no va de política. Va sobre el miedo, que junto con la estupidez, son dos grandes cualidades que van de la mano en la naturaleza humana.
Las vacaciones son la única razón por la que todos trabajamos. Nos deslomamos y aguantamos a nuestros jefes para ganarnos un sueldo que nos dé de comer, que nos permita vestirnos, pagarnos nuestros pequeños o grandes vicios… pero ante todo para poder fundir gran parte del sueldo en largarte de vacaciones.
Los sindicatos son esa gente que dice representar a los trabajadores, pero que no pegan un palo al agua y que cuando convocan una huelga “voluntaria” tiran de horas sindicales para ser los únicos que no ven reducido su sueldo por esos días en los que no se trabaja. Por otro lado, se les llena la boca con palabras como “solidaridad” y “libertad” y pocas veces he visto tíos tan insolidarios y que recorten las libertades de semejante manera.Para que no se me echen encima ahora todos los que apoyan tan dura labor social, os comentaré un par de ejemplos a parte del ya mencionado de las horas sindicales durante las huelgas.
Sí, soy raro. ¿Y qué?
Siento el tamaño tan grande de la imagen pero si no no se ve bien.
Llevamos ya unos pocos meses con este nuestro Blog y de vez en cuando miramos las estadísticas del sistema de publicación que tenemos (
El caso es que el otro día tras ver en un periódico que nuestro nunca bien ponderado gobierno tiene planeado imponer dentro de los planes de estudio una asignatura para que los chiquillos se enteren de que va eso de la Hacienda Pública y lo bonito que es pagar impuestos, los beneficios que trae y demás zarandajas. Y me puse a pensar, como Pablo Carbonell en su afamada canción “Mi agüita amarilla” ¿dónde irá, donde irá?, no mi agüita amarilla, sino el dinero que el Estado me incauta mensualmente, y de repente recordé que parte de ese dinero va para el cine español, cine que no veo ni por recomendación médica por cierto, así que raudo y veloz fui a la página del Ministerio de inCultura( 

