Todo el mundo sabe que a los hombres nos pone el lesbianismo. Y muchas chicas me han preguntado alguna vez que por qué nos pone tanto; que ellas no lo entienden.
La razón es terriblemente simple y consiste en el mismo principio que el ménage à trois. El hombre, siempre que ve sexo piensa en participar. Se imagina que se encuentra en medio y se identifica con los actores del acto.
De ahí, que ver a dos tías, hacer lo que tú harías da morbo. Sobre todo, cuando en lugar de ver dos pechos, puedes disfrutar de cuatro. Y en esto, como se estimula el isntinto más primitivo del ser humano se tiende al comportamiento infantil. Si a un niño/a le das un caramelo se pone contento, pero si le llenas una piscina y le dejas bañarse en ella se volverá loco de felicidad.
Pues con el hombre exactamente igual. Si un harén se te ofrece de golpe seguro que no puedes con todas, pero seguro que lo intentas.



