
Mira que no quería tocar el temita de la polémica conferencia del Papa que ha desatado las iras de los progresistas y demócratas líderes del mundo de la morería, pero es que si uno no habla, más bien escribe, revienta. Y más después de ver que los gilipollas de siempre en lugar de apoyar al Papa que no dijo ninguna barbaridad, ni ninguna mentira, se dedican a reírse de Su Santidad y hacer coñas con el discursito en cuestión. Coñas que no se atreven a hacer con los moros por si los terroristas suicidas.
El problema principal de esta polémica no es la cita que hizo Benedicto XVI, el problema es que parece que la democracia y la libertad de expresión pueden ser limitadas y cercenadas por el fanatismo musulmán y los occidentales tenemos que andar con pies de plomo no vaya a ser que ofendamos a los pobres moritos con nuestras palabras.
Antes de seguir escribiendo quiero dejar claro que apoyo totalmente a Benedicto XVI en este tema y comprendo que no haya pedido perdón por sus palabras, porque por mucho que los medios afines al régimen digan que el Papa ha pedido perdón lo que realmente ha hecho es lamentarse porque sus palabras hayan sido mal interpretadas.
Por qué tendría que pedir perdón el Papa por citar un autor medieval, cuando los imanes y líderes religiosos islamistas no piden perdón por llamar a la guerra santa, por pedir eliminar a los adoradores de la cruz, animar a pegar y mutilar a las mujeres, y un largo etcétera de lindezas que pregonan con total libertad desde las mezquitas de la misma Europa. Esa Europa que cierra los ojos y transige ante una verdadera invasión musulmana, ante la pérdida de los valores y las tradiciones que la convirtieron en el motor de la civilización y que caen ahora ante los retrógrados y violentos valores que preconiza el islam y que no tienen otro fin que acabar con nuestra civilización para convertir el mundo en una teocracia islamista. Porque no se si sabemos que la civilización y el mundo en que vivimos tiene sus bases en la tradición judeocristiana y el Derecho Romano, bases que desagradan en sobremanera a los del turbante.
Tal vez suena exagerado el decir que los musulmanes tratan de hundir la civilización Occidental, pero es real es algo que se vive diariamente y que si no ponemos freno acabará con nosotros, y como muestra podemos ver la peligrosa proliferación de grupos fundamentalistas islámicos en Europa, la imposición de la ley del Corán en muchos países, el que en pleno siglo XXI y en Francia a las mujeres se les haga la ablación esa, y sobretodo y ante todo la cobardía de gobiernos, políticos, medios de comunicación, “intelectuales”…. ante el islam, callando y sometiéndose a los deseos de estos salvajes por miedo, censurando el arte para no ofender a los moros, joder si hasta querían cambiar el escudo de Aragón porque salen las cabezas cortadas de cuatro reyes moros, no me jodas si las cabezas en cuestión son del siglo XII u XI. Por Dios, si el anormal del Echanove y su trouppe protestan porque en Granada se celebra la reconquista de la Ciudad por los Cristianos.
Lo jodido del asunto es que puede salir un HIJO DE PUTA en la tele cocinando un Cristo y no puedes ofenderte, pero no se puede hacer ni una coña con Mahoma, lo triste del asunto es que nos van a comer con patatas y además les vamos a aplaudir, lo más gordo es que valores y logros que han costado siglos se van a ir a la mierda por nuestra desidia y mojigatería, porque protestar y mucho más actuar contra esta invasión es de fascistas. Pues prefiero ser un “fascista” librepensante que un gilipollas progre besa moros, SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA, con dos cojones.
Un saludo, y recordad CADA DÍA QUE AMANECE EL NÚMERO DE TONTOS CRECE