Archive for 30 junio 2006

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Canon

30 junio, 2006

SGAE

Los señores de la SGAE han conseguido que se aplique un impuesto a todo lo que sea susceptible de ser usado para registrar archivos con derechos de autor, así que nos van a clavar por comprar un CD virgen o un reproductor de mp3, porque claro lo vamos a usar para grabar canciones de Ramoncín o de Teddy Bautista o alguno de los exitosos intérpretes que forman parte de la SGAE.

Para estos señores y para nuestro amado gobierno, los consumidores de CDs y DVDs son todos unos manguis que van a usar los disquitos de marras para dedicarse a la piratería cual corsarios ingleses. Para ZP y la SGAE (y para el PP que no ha hecho nada por impedirlo) en los CD vírgenes sólo se graban archivos pirateados, y por ello hay que pagar la multa antes de cometer siquiera el delito, es como si al comprar un coche te obligasen a hacer un depósito de 3000 euros para pagar las infracciones de tráfico que cometas sin que te pille la Guardia Civil, porque claro las que te pillen las pagas, el fondo es sólo para las que no te pillen y no te lo devuelven aunque te dé el RACE el premio al conductor seguro del año.

Parece ser que no entra en la cabeza de estos parásitos la posibilidad de que yo compre un CD para guardar fotos de mi vello púbico y realizar así mi obra maestra “Mil rincones de los pelos de mis cojones”, para Ramoncín y sus amigos todos somos delincuentes y debemos pagar un canon para que los señores puedan seguir viviendo sin dar un palo al agua.

A lo mejor las siguientes líneas son algo farragosas pero si se leen un par de veces se entienden perfectamente: Los mangantes de la SGAE basan la legalidad del canon de los CDs en el “lucro cesante”, que es en pocas palabras la pasta que dejan de ingresar por cada CD que se vende en el top manta o se baja por el emule, y por lo tanto para compensar esa pérdida se pone el canon. Todo muy bonito y muy legalista, pero no hay un Dios que demuestre eso, porque el que yo compre un disco a un mantero o me lo baje de internet no implica que me lo fuese a comprar en una tienda, así que de lucro cesante nada.

El verdadero problema de las compañías discográficas no son los manteros o el emule, sus problemas son unos sueldos totalmente hipertrofiados, y ante todo no saber adaptarse al mercado, una solución bastante buena es ofrecer las canciones sueltas en formato mp3 a un precio asequible, al estilo I Tunes, entras a la www pillas la canción que te gusta y te la bajas, o simplemente bajar el precio de los CDs que es un robo.

Para colmo y al paso que va la subida de los cánones por CDs y DVDs vírgenes se estima que la SGAE en un par de años sacará más dinero del canon que de la venta de CD musicales, tiene cojones que al final estos parásitos vayan a vivir sin dar un palo al agua.

Un saludo.

El Ausente

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Monstruos de Armario

29 junio, 2006

monstruoTodos podríamos coincidir que pocas cosas dan más miedo que Zapatero en el Gobierno, pero este post no va de política. Va sobre el miedo, que junto con la estupidez, son dos grandes cualidades que van de la mano en la naturaleza humana.

No sé por qué pero la oscuridad da miedo, los fantasmas dan miedo, el diablo da miedo, mi abuela en pelota da miedo, las pelis de miedo dan miedo (no todas)…

Todos hemos sentido miedo muchas veces, y no me refiero al miedo de suspender un examen, o al miedo a hacer algo o a pedir salir a una chica/o… me refiero al miedo irracional, al sentimiento de que hay algo justo detrás de tu nuca que está a punto de hundir sus fauces en tu nuca y llevarte a una dimensión oscura de donde nadie te podrá sacar. Y cuando más miedo pasas es cuando crees que es posible.

Me explico, yo por ejemplo, si escucho “La rosa de los vientos” y hacen un especial de Psicofonías tengo que apagar la radio. Y no es que no me guste, que me encantan esas cosas y me resultan terriblemente interesantes, pero si lo escucho no duermo. Lo admito, soy un cagón. Pero la idea de estar completamente solo en la oscuridad escuchando voces fantasmales que me piden ayuda o que quieren matarme hace que mi imaginación vuele y me haga ver monstruos en las sombras, silbidos en el viento y garras en los roces de las sábanas.

Sin embargo hay un aliado contra el temor y es el más estúpido de todos: “la sábana”. De ahí que diga que la estupidez y el miedo van de la mano. Parece ser que por muchos años que cumplas sigues sintiendo que las sábanas, hechas del material que sea, poseen la capacidad mágica de crear un campo de fuerza repelente de todo tipo de monstruos, demonios o seres malignos. Y además, tu cabeza es inmune, porque sólo te tapas hasta el cuello. Y ya haga 40 grados en plena noche que no sacas un milímetro de piel fuera de la sábana mágica.

Aunque claro, siempre hay algo pero. Puede que un día te levantes por la mañana y al levantar la sábana descubras que anoche creías haber dormido con cenicienta y en realidad te acostaste con una bruja; porque el miedo y el alcohol te hacen ver visiones.

¿Verdad hermano?

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Vacaciones

28 junio, 2006

vacacionesLas vacaciones son la única razón por la que todos trabajamos. Nos deslomamos y aguantamos a nuestros jefes para ganarnos un sueldo que nos dé de comer, que nos permita vestirnos, pagarnos nuestros pequeños o grandes vicios… pero ante todo para poder fundir gran parte del sueldo en largarte de vacaciones.

Las vacaciones son una ruptura total con la monotonía. Son el descanso absoluto que te permite seguir adelante con toda la mierda que aguantas día a día, porque sabes que al final del camino hay algo que durante unos días te hará feliz.

Pero, ojo, yo hablo de las vacaciones de verdad, las que te hacen disfrutar y te hacen feliz; no esas que tienes que organizar con alguien porque sí, porque toca, porque hay que llevar a alguien que le prometiste o que querías ver o que tienen un plan guiado y que estás obligado a seguir un horario de visitas de museos o monumentos bla, bla, bla.

Para mí, las mejores vacaciones son las que me tomo en mi pueblo (llámale X y pon el nombre del tuyo). Me largo allí solo, sin amigos, sin familia, sin conocidos, sin compañía de ningún tipo. Una semana es ideal, dos bastante bien y tres exagerado.

El plan es el siguiente:

Te levantas sin plan alguno y sin saber siquiera qué hora es, si es por la mañana o por la tarde. Sales a dar una vuelta, por la playa, por el monte… mirando a ver qué tiempo hace y qué tienes que comprar en el mercado según lo que te apetezca comer ese día. Desayunas o almuerzas con lo que te apetezca en ese momento y aprovechas a leer el periódico para hacer tiempo e ir a comprar. Comes cuando tienes hambre y te echas una siesta hasta que te pite el culo.

Por la tarde paseo, libro, café en terracita y plan para la cena. Un baño si hace falta y apetece y tele hasta caer dormido. Paseo a las 5 de la mañana para ver el cielo y escuchar el caos de la noche cuando todo está en silencio y se oye con más intensidad.

Y vuelta a empezar.

Y te preguntarás que por qué esto son vacaciones si suena un coñazo del quince.

Pues para mí, una semana sin hablar con nadie, sin esforzarme por aparentar nada, sin tener que ser condescendiente, sin preocuparme de nadie más que de mí mismo, sin obligaciones más que las que mi cuerpo me pide…. aaaaahhhh, ¡eso son vacaciones!

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Los Sindicatos

27 junio, 2006

UGTLos sindicatos son esa gente que dice representar a los trabajadores, pero que no pegan un palo al agua y que cuando convocan una huelga “voluntaria” tiran de horas sindicales para ser los únicos que no ven reducido su sueldo por esos días en los que no se trabaja. Por otro lado, se les llena la boca con palabras como “solidaridad” y “libertad” y pocas veces he visto tíos tan insolidarios y que recorten las libertades de semejante manera.Para que no se me echen encima ahora todos los que apoyan tan dura labor social, os comentaré un par de ejemplos a parte del ya mencionado de las horas sindicales durante las huelgas.

En primer lugar, hasta que no llegue a una empresa manufacturera, no comprendí qué es lo que era lo de la huelga voluntaria entre comillas. La huelga es voluntaria tanto en cuanto eres libre de decidir si quieres secundar la huelga o prefieres que te destrocen el coche mientras trabajas normalmente. Eso sí, siempre y cuando consigas eludir el piquete “informativo” (esto si que es cachondeo que lo llamen informativo) sin que te rompan la crisma.

El segundo ejemplo me sucedió hace unos pocos días. El representante sindical de turno, de ELA para más inri, pasó por mi división unas hojas para recoger firmas para apoyar unas negociaciones que ahora no vienen al caso. Fueron pasando las hojas por todas las mesas de la división y luego pasó el representante preguntando si las hojas habían pasado por nuestras mesas, a lo que contesté afirmativamente. El caso es que esa misma persona volvió a pasar con las hojas de las narices a los 10 minutos diciendo que mientras repasaba si había firmado todo el mundo, se había dado cuenta de que ni yo, ni mi compañero de mesa habíamos firmado y tras comentarselo a todos los compañeros nos las dio a firmar de nuevo. Menudo descaro, ya no es que miren quien firma y quien no, es que tienen la jeta de venir y decírtelo a la cara y a presionarte para que firmes. En fin, que contento estoy yo con estos de los sindicatos, más cuando mi contrato ni siquiera se rige por el convenio colectivo. ¡Que me dejen en paz coño! Por cierto, que ni decir tiene que no firmé el papelito de los cojones.

De todas formas la que me pasó las hojas para firmar es la misma que intentó pedirme dinero para financiar la korrika o como leches se diga, y tras mi reacción no creo que le extrañase mucho que no firmase.

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El peligro estival

26 junio, 2006

Nipples

Adoro el aire acondicionado. Es una cosa extraña este enamoramiento por estos aparatos ruidosos (aunque se empeñen los anuncios de lo contrario), enormes y poseedores de un mando a distancia incomprensible para cualquier ser humano. Jamás lograré colocar los 22 grados deseados en el aparato, pero no me importa. Amo al aire acondicionado. No pasa nada porque me congele en el trabajo. No me importa que el sistema de refrigeración sea una puta mierda y que el chorro me congele la nuca desprotegida.

Es algo ilógico, incomprensible… ¿será maquinofilia? No lo sé. Pero cada vez que un aparato se pone en funcionamiento, mi cabeza sólo piensa en el verano, en poca ropa y en mujeres, paseando por la ciudad enseñando casi todo o dejando traslucir sus culitos a través de esos pantalones de lino.

Amo al aire acondicionado, porque en los bares provoca una de las visiones más tentadoras del verano: la erección de dos puntos pectorales, denominados vulgarmente, pezones. Es una visión turbadora que me impide subir los ojos más allá del cuello, a pesar que intente por todos los medios evitar esa zona prohibida. Porque seamos sinceros, es peligroso fijarse en los pezones. Te la juegas como te pillen.

Si estás en compañía masculina, lo único que te puede pasar es que la moza ‘pezonada’ te pille y te mire con una cara de mala hostia que te cagas, a no ser que se ponga roja como un tomate. Pero lo que más turba es que estés con tu novia y te pille observando, calibrando y puntuando un nuevo PezonGate. Eso sí que es terrible.

No sólo por la cuestión, sino por las burdas explicaciones que tienes que dar, derivando siempre en preguntas más personales del tipo “¿es que ya no te gusto?”. ¡¡¡No!! ¡¡¡Error!!! Sólo son pezones. Dos objetos que te persiguen, que te incitan a la lujuria, a arrancar esa camisetita de tirantes a arañazos. ¡¡¡Dios!!! Amo el aire acondicionado.

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Sí, soy raro ¿y qué?

23 junio, 2006

RaroSí, soy raro. ¿Y qué?

En el fondo todos somos raros, y cuanto más en el momento en el que comenzamos a conocernos entre nosotros. Porque ya lo dice el tópico: “Cada persona es un mundo” y “Todos tenemos nuestras rarezas”.

Pero no nos confundamos, no soy un friki, soy raro.

Que según la RAE significa:

raro, ra.
(Del lat. rarus).
1. adj. Que se comporta de un modo inhabitual.
2. adj. Extraordinario, poco común o frecuente.
3. adj. Escaso en su clase o especie.
4. adj. Insigne, sobresaliente o excelente en su línea.
5. adj. Extravagante de genio o de comportamiento y propenso a singularizarse.
6. adj. Dicho principalmente de un gas enrarecido: Que tiene poca densidad y consistencia.

Porque estoy hasta el mismísimo gorro de que me digan que soy “especial”, “extravagante”, “diferente”… y cualquier otro eufemismo que se te ocurra que me haga sentir gilipollas, subnormal, friki o simplemente alguien digno de lástima. Porque eso es lo que transmite la gente que te lo dice.

– No, tú no eres raro, eres especial.- te dicen (con toda la buena intención del mundo).

Cuando realmente lo que piensan es:

Pobre inadaptado social.-

Y sinceramente, eso da pena.

¿Y por qué me consideran raro?

Pues porque no bebo, no fumo ni salgo con mujeres (aunque esto último no es por decisión propia). Y no bebo porque no me gusta el sabor. Qué narices le voy yo a hacer si mis papilas gustativas se resisten a seguir la tónica general (si ni siquiera me gusta la cocacola o el kas), qué le voy a hacer yo si el olor del tabaco me repugna, si los dulces me saben a culo y el chicle me da asco… no me gustan las tartas, ni el chocolate, odio salir de juerga, los lugares concurridos, la música pop, rock, jazz, dance, hip, hop tralarí y tralará, las discotecas, las películas de arte y ensayo, el fútbol, el baloncesto, el tenis y todo lo relacionado con el deporte, los toros, el arte abstracto, la poesía, el romanticismo, las demostraciones públicas de afecto ñoño, los conciertos, las drogas, la fruta…

Me gusta el cine de películas insulsas, cenar en un restaurante, echarme la siesta, ver series divertidas, los dibujos animados, jugar un partido de frontón los sábados y como excusa irme a comer al bar de debajo de casa con los amigos (o paddle que en Madrid son muy pijos y no gastan de frontones; y al parecer el frontón es de hombres y sólo las ciudades del norte dan hijos sanos y fuertes para jugar a ese deporte), jugar la partida después de comer con los colegas y dormir hasta que me chifle el culo (como dice mi amigo Herni).

Vamos, que en mi humilde opinión, soy un tío normal; pero no, al parecer soy un raro.

¿Y QUÉ?

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Tu padre y la tecnología

22 junio, 2006

ZitsSiento el tamaño tan grande de la imagen pero si no no se ve bien.

Se trata de una tira cómica llamada “Zits“, que recomiendo absolutamente a todo el mundo porque narra perfectamente la relación padres/hijo que se tiene en la realidad y la vida de cuando éramos estudiantes.

Pero una de las cosas que más me llamó la atención en esta tira cómica es una de las mayores verdades de la historia: “Los padres y la tecnología”.

Ha habido épocas en tu vida en la que tenías que aguantar a tu padre frases como: “Hijo, pareces tonto” o “Qué es lo que no entiendes, si está clarísimo”. Y como a cada cerdo le llega su San Martín, la naturaleza da un vuelco y te coloca con los años en la cúspide de la pirámide tecnológica para ver cómo tu padre se convierte en un bebé en pañales frente a cualquier instrumento que tenga una bombillita.

Aquel ser al que admirabas por su fuerza hercúlea, que lograba abrir todos los botes de la casa, que lograba desafiar a la gravedad subido a una escalera para cambiar una bombilla de la lámpara y que conseguía volver la luz tocando unos interruptores mágicos que llamaba fusibles, de repente cae de su pedestal de barro ante el mero hecho de encender el ordenador.

Y no sólo eso, sino que una de sus frases favoritas pasa de ser “Qué hijo más tonto tengo” a “Anda nene, tú que eres muy listo, sintonízame la tele”. Que los ingenieros han pensado hasta en la vagancia de los Hommer del mundo y crearon el sistema de autobúsqueda, pero hasta eso les resulta indescifrable. A partir de entonces eres un esclavo de tu Generación X. Sintonizas teles, instalas programas de ordenador, pretenden que arregles radios, teles, calculadoras, microhondas….

Y después de mucho pensar, he llegado a la conclusión de que vuelvo a admirar a mi padre mucho más que antes. Porque sin tener ni idea de nada, siendo un cazurro informático y tecnológico ha sobrevivido todos estos años, y lo que es más, ha conseguido educar a sus hijos para que hagan su trabajo por él sin la necesidad de aprender nada en absoluto. Por que en el fondo la pregunta es: “Tu padre, ¿es tonto o se lo hace?”

Y “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, y anda que no son listos los padres.