Archive for 27 febrero 2009

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El Síndrome Juggernaut

27 febrero, 2009

JuugernautLa sociedad vive en un constante Síndrome de Juggernaut.

Para entender lo que es este síndrome debemos especificar que además de ser un supervillano de la Marvel, Juggernaut (pronunciado Yoguernot) es una palabra que procede de la anglificación del sánscrito Jagannātha —que es uno de los nombres por los que se conoce al dios Krishná (avatar del dios Vishnú) en la religión hindú— y significa ‘fuerza irrefrenable que en su avance aplasta o destruye todo lo que se interponga en su camino’.

Me gusta mucho la definición porque ejemplifica muy bien la sociedad actual en la que vivimos y todas las sociedades occidentales que conozcamos.

Creo en las teorías históricas pendulares, por la misma razón que no creo en la evolución social práctica. Y esto se explica perfectamente con el Síndrome Juggernaut: por esa “fuerza irrefrenable que en su avance aplasta o destruye todo lo que se interponga en su camino”… ideales, éticas, convencionalidades, morales, formas de pensar…

Tomando como base la teoría cíclica o pendular, una vez llegado a un extremo la sociedad comienza a recorrer el camino preandado anteriormente por otros. Y comieza a andar una fuerza irrefrenable. No importa la experiencia de los predecesores. Una vez el Juggernaut se pone en marcha es virtualmente imparable. Y lo realmente interesante es que no se trata de una fuerza invisible y sutil que trabaja en la sombra y sorprende de repente con un gran sobresalto. Como bien indica su definición “en su avance aplasta y destruye” y por lo tanto es visible y previsible. Solo cabe esperar el derrumbe provocado por su llegada.

Cuando se anunció la primera emisión de Gran Hermano en España miles de manos se alzaron en pos del cuero cabelludo alarmados por aquella afrenta a la moral, la ética y el buen gusto. Podíamos ponerle freno. Tan solo hacía falta no poner Telecinco y evitar que el morbo entrase en nuestras casas. Sin embargo, como una fuerza imparable, Gran Hermano llegó y destrozó nuestras ideas hasta entonces preconcevidas, las pisoteo, las arrastró por el suelo y las llevó más lejos de lo que podíamos imaginar. Hoy día Gran Hermano es aceptado hasta por el más mojigato de los mortales como algo normal o inevitable en el mejor de los casos.

Hoy vemos que se puede llegar más lejos en la “libertad de expresión” que nunca. El dolor ajeno, las miserias, el ridículo, la vida e incluso la muerte de un desconocido, el sufrimiento de unos padres ante niñas desaparecidas, la ignominia de un violador o la rabia desaforada de un grupo de personas ante lo que hasta entonces era desconocido y hoy es una “injusticia”.

Nacho Vidal contaba en un programa de televisión que incluso el porno está cambiando. Antes era algo sencillo dirigido a fantasear con mujeres esculturales, sexo, dinero y fantasías más allá de lo posible por el mero mortal. Ahora la tendencia raya lo bizarro. Cuanto más extraño más atrae, porque lo anteriormente excepcional es lo ya visto y revisto hoy día. El Juggernaut ha llegado también al porno. Rompiendo sus barreras y llevándolas a profundidades más oscuras y más lejanas.

Hoy consideramos normal que los políticos roben porque no recordamos fechas pasadas en las que no fuese así. Sí, nos quejamos y nos indignamos pero “es normal, todos son así”. Los valores y las buenas intenciones, la integridad de antaño ha quedado aplastada o destruida por una fuerza irrefrenable.

Os diría que es inutil luchar contra una fuerza irrefrenable, que resistirse es estar abocado al desastre, pero ¿qué es la naturaleza humana mas que intentar conseguir lo imposible?

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El porqué no veo la televisión: “Televisión a la Carta”

16 febrero, 2009

televisionNo puedo escribir este post sin caer en tópicos arrastrados a lo largo del tiempo sobre la telebasura y la desinformación típica que reina y campa por los medios televisivos.

Sin embargo, haré un esfuerzo.

Sinceramente pienso que los dueños, programadores y demás mindunguis y gerifaltes que deciden la programación de las televisiones españolas están cometiendo un error descomunal. Lo cual me sorprende, ya que son ellos mismos los que deberían estar informados o actualizados a las tendencias televisivas que los días que nos han tocado vivir.

Las audiencias televisivas son bajas. La gente sensata se va alejando cada vez más de los productos televisivos. Pero además de por la ínfima calidad y la total y absoluta carencia de interés por sus contenidos amarillistas, rosas o multicolores, esta huida de rata del barco que se hunde se puede entender desde un punto de vista más técnico y sociológico que la simple desidia en la programación. Ya que un servidor es creyente fiel de la estulticia humana y de su eterno aguante en una actitud pasiva frente al mando del televisior siempre que no haya oferta diferente alguna. ¿¡Quién no ha oido la excusa típica d “Sí, sé que es una xxxxxx pero no hay otra cosa”?!

El mundo de la informática y de las descargas de internet, además de abrir una puerta inmensa por la que cabemos todos los jetas con ganas de ver series extranjeras antes de que lleguen a España, nos ofrece la posibilidad de lo que desde hace ya 15 años se viene llamando “Televisión a la Carta”.

Este concepto comienza a verse en nuestro país de manera muy tímida, pero del que tengo conocimiento prácticamente desde que empecé la carrera, hace ya taaanto tiempo.

Internte, y las descargas en general, nos permite ver la serie que queremos en el momento que queremos sin vernos atados a las ataduras de un horario o fecha concreta y sin la tiranía y la insoportable interrupción de los anuncios.

La televisión normal ha muerto, sin embargo, aún hay algunos que se resisten a enterrarla y obligan a su cadáver a moverse cual zombie en un espectáculo dantesco de vergüenza y bochorno.

Todas las cadenas emiten programas cada vez más degradantes, intentando enganchar con el morbo, el chismorreo y lo que a nadie le importa (pero todo el mundo ve) a los últimos creyentes en la emisión analógica.

Pero el final es inevitable.

“La televisión a la carta” ya ha llegado. Como un virus alcanzará a todo el mundo. Corromperá a los desactualizados o simplemente los borrará del sistema.

El dilema y la pregunta del millón de euros es la siguiente.

¿Cómo se financiará una televisión que el espectador puede ver gratis y sin anuncios?

Reinventarse o Morir

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La risa en crisis

11 febrero, 2009
                                  Ciudadano Kien          Tarde o temprano iba a ser indudable que estábamos en crisis. La gente cambia las conversaciones del bar sobre el fútbol, el baloncesto o la trama de “Herederos” por el drama de un primo, conocido o amigo que de repente se ve en el paro y la vergüenza que le produce ver a los políticos, de uno y otro lado, haciéndo el canelo en la televisión.
Estos tiempos difíciles, para unos y para otros, son el caldo de cultivo del éxito de la comedia.
Tal y como decía en uno de mis ya, muy anteriores, posts, los momentos de dificultad y dolor son los momentos de los superhéroes. Y lo mismo ocurre con la comedia.
La gente necesita reír y evadirse de tanto sufrimiento y se recoge en los productos que hacen reír.
De ahí que el programa de José Mota tenga tanto éxito en la parrilla de la televisión en estos momentos.
No quiero decir que sea un programa malo. Todo lo contrario. Admito que Cruz y Raya siempre me habían hecho muchísima gracia. Y ahora que Mota marcha en solitario sigue haciendo un papel terriblemente digno en el panorama de la comedia española, ya sea como doblador de películas de animación o como humorista protagonista en televisión.
Conclusión, en época de crisis nos apetece reír.
Animaos.
Todo lo que sube baja.
Esperemos que al revés también funciones.