Archive for the ‘Big Brother’ Category

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5 noviembre, 2007

Felicidades“Hoy cumplo 30 años. Mucha gente (todos treintañeros) me dice que es la mejor edad para animarme, pero aún así no he podido evitar caer en lo que llaman la crisis de los 30. Como hoy no es un día para trabajar mucho, he estado buscando un rato en Internet algo sobre esto de la crisis y no he encontrado nada que me reconforte mucho. Todo el mundo habla de los grandes problemas de la juventud actual, a saber, vivienda, trabajo, relaciones de pareja… ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡CHORRADAS!!!!!!!!!! Todos esos problemas los tienes a los 25, a los 35 y como no pare un poco el euribor, a los 45 y más allá.

Mi visión de la crisis es que al cumplir los 30 te das cuenta de que aunque te sigues sintiendo igual de joven que antes, los chavalillos de 24 años corren más que tú, tienen menos responsabilidades que tú, ligan más que tú y sobre todo, los domingos se levantan con mejor cuerpo que tú; es decir, que echas de menos lo que hacías hace unos años y que por un motivo u otro has dejado de hacer.

Esta conclusión me hace plantearme la treintena desde una nueva perspectiva. No tengo nada más que hacer memoria y recordar todas esas cosas que quería hacer con 20 años y que no podía porque era prácticamente un crío. Antes no podía darme el gustazo de organizar una fiesta en casa si antes no engañaba a mis padres para que se fuesen de fin de semana; tenía que dar explicaciones a mis padres cuando llegaba a casa de día y con cara de haberme bebido hasta el agua de los floreros; para comprarme cualquier chorrada tenía que mendigar por casa de los familiares o ahorrar durante meses; en definitiva, que lo tengo delante es una estupenda perspectiva, nada más y nada menos que 10 años para hacer lo que llevo otros 10 deseando.

No me queda nada más que decir que:

¡BIENVENIDOS ESOS 30!”

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Los Sindicatos

27 junio, 2006

UGTLos sindicatos son esa gente que dice representar a los trabajadores, pero que no pegan un palo al agua y que cuando convocan una huelga “voluntaria” tiran de horas sindicales para ser los únicos que no ven reducido su sueldo por esos días en los que no se trabaja. Por otro lado, se les llena la boca con palabras como “solidaridad” y “libertad” y pocas veces he visto tíos tan insolidarios y que recorten las libertades de semejante manera.Para que no se me echen encima ahora todos los que apoyan tan dura labor social, os comentaré un par de ejemplos a parte del ya mencionado de las horas sindicales durante las huelgas.

En primer lugar, hasta que no llegue a una empresa manufacturera, no comprendí qué es lo que era lo de la huelga voluntaria entre comillas. La huelga es voluntaria tanto en cuanto eres libre de decidir si quieres secundar la huelga o prefieres que te destrocen el coche mientras trabajas normalmente. Eso sí, siempre y cuando consigas eludir el piquete “informativo” (esto si que es cachondeo que lo llamen informativo) sin que te rompan la crisma.

El segundo ejemplo me sucedió hace unos pocos días. El representante sindical de turno, de ELA para más inri, pasó por mi división unas hojas para recoger firmas para apoyar unas negociaciones que ahora no vienen al caso. Fueron pasando las hojas por todas las mesas de la división y luego pasó el representante preguntando si las hojas habían pasado por nuestras mesas, a lo que contesté afirmativamente. El caso es que esa misma persona volvió a pasar con las hojas de las narices a los 10 minutos diciendo que mientras repasaba si había firmado todo el mundo, se había dado cuenta de que ni yo, ni mi compañero de mesa habíamos firmado y tras comentarselo a todos los compañeros nos las dio a firmar de nuevo. Menudo descaro, ya no es que miren quien firma y quien no, es que tienen la jeta de venir y decírtelo a la cara y a presionarte para que firmes. En fin, que contento estoy yo con estos de los sindicatos, más cuando mi contrato ni siquiera se rige por el convenio colectivo. ¡Que me dejen en paz coño! Por cierto, que ni decir tiene que no firmé el papelito de los cojones.

De todas formas la que me pasó las hojas para firmar es la misma que intentó pedirme dinero para financiar la korrika o como leches se diga, y tras mi reacción no creo que le extrañase mucho que no firmase.

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Animal Social

16 junio, 2006

FilosofíaNo se si será porque por culpa de que las juergas y el alcohol han acabado por matar la neurona encargada de hacer que me acuerde de estas cosas, o sencillamente porque gracias a un cura de apellido Bonet (ahí arda en el infierno) le cogí tanto asco a la filosofía que me negaba a estudiar más de lo estrictamente necesario para aprobar, pero no se quién es el imbécil que dedicó su vida a discurrir la siguiente mamarrachada: “El hombre es sociable por naturaleza”. Bien, pues puestos a filosofar mi conclusión es que el hombre es avaricioso por naturaleza y que de ahí vienen todos los males de la historia de la humanidad.

Ayer pude comprobarlo en mis propias carnes. Estaba tomando una cerveza con un colega y a la hora de pagar, él se levantó y se dirigió a la barra. Cuál es mi sorpresa que veo que se agacha, recoge algo del suelo y se lo mete al bolsillo. El muy cabrón se acababa de encontrar 150 eurazos en el puto suelo. Y cuál fue mi reacción, alegrarme por la suerte de mi colega. ¡No! Me agarré un cabreo de la leche y maldije el momento en el que se me había ocurrido pagar a mí en el bar anterior. Y es que señores, algunos diréis que soy una mala persona y que no cumplo la tercera de las normas que ha expuesto mi hermano en el anterior post, pero no es culpa mía, está en la naturaleza humana. No es puede evitar y es que como muy bien dijo alguien, lo peor de la lotería no es que no te toque, sino que le toque al de al lado.

De todas formas, algunos pensaréis que esto puede ser fruto de la sociedad en la que vivimos y que desde que tenemos uso de razón nos encontramos influenciados por el consumismo y el capitalismo propios de la cultura en la que vivimos, pero fijaos en este otro ejemplo. Dos hermanos pequeños están tan tranquilos cada uno a su bola y cuando a uno de ellos se le ocurre coger un juguete, resulta que es justo el mismo que quería el otro y ya está el lío. Basta que uno de ellos tenga algo, para que al otro se le antoje lo mismo. Y a los críos no les ha dado tiempo a estar influenciados por el capitalismo.

No quiero entrar en discusiones políticas, porque más que nada quería comentaros la anécdota y desahogarme un poco porque no puedo quitarme de la cabeza la suerte del mendrugo éste (al menos se invitó a una birra y un pincho), pero la única conclusión a la que llego después de esto es que el comunismo es total y absolutamente absurdo, ya que niega la naturaleza humana.