Archive for the ‘El Opositor’ Category

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Black Hole

5 marzo, 2009

Black HoleSe pueden hacer muchas gracias sobre un “agujero negro”, pero este post viene a colación de una noticia que he leido hoy en el periódico. Al parecer dos científicos, astrónomos, de Tucson (Arizona) han descubierto un sistema binario de agujeros negro. Es decir, dos agujeros negros que conviven relativamente cerca el uno del otro.

Dentro del artículo especifica que todas las galaxias tienen en su interior y en su centro un agujero negro. Cosa que desconocía pero que me ha hecho pensar en algo muy gracioso.

La palabra “escatología” tiene dos acepciones en el DRAE:

escatología1.

(Del gr. ἔσχατος, último, y -logía).

1. f. Conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba.


escatología2.

(Del gr. σκῶρ, σκατός, excremento, y -logía).

1. f. Tratado de cosas excrementicias.

2. f. Cualidad de escatológico2.

Una vez con mi abuelo, discutiendo sobre el término “Escatología” resultó que él solo conocía la primera acepción y yo solo conocía la segunda. Lo cual es completamente comprensible porque yo era un joven imberbe al que le encantaba hablar de mierda y él era un anciano más cercano a la religión que yo.

Así que miramos el diccionario y cuando le expliqué que escatología era tanto las creencias de ultratumba como un tratado de cosas excrementicias mi abuelo se quedé pensando un rato y como si de un hallazgo digno de un gritado de “Eureka” me dice: “Osea, que al final todos nos vamos a la mierda”.

Yo me moría de la risa.

Pero hoy, al leer que todas las galaxias tienen en su centro un agujero negro que absorbe toda la materia que le rodea hacia su pozo profundo y oscuro no he podido dejar de pensar en que se parece demasiado a un retrete tragándose… lo que los retretes se tragan.

Porque amigos:

“Al final todos nos vamos a la mierda”

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El Síndrome Juggernaut

27 febrero, 2009

JuugernautLa sociedad vive en un constante Síndrome de Juggernaut.

Para entender lo que es este síndrome debemos especificar que además de ser un supervillano de la Marvel, Juggernaut (pronunciado Yoguernot) es una palabra que procede de la anglificación del sánscrito Jagannātha —que es uno de los nombres por los que se conoce al dios Krishná (avatar del dios Vishnú) en la religión hindú— y significa ‘fuerza irrefrenable que en su avance aplasta o destruye todo lo que se interponga en su camino’.

Me gusta mucho la definición porque ejemplifica muy bien la sociedad actual en la que vivimos y todas las sociedades occidentales que conozcamos.

Creo en las teorías históricas pendulares, por la misma razón que no creo en la evolución social práctica. Y esto se explica perfectamente con el Síndrome Juggernaut: por esa “fuerza irrefrenable que en su avance aplasta o destruye todo lo que se interponga en su camino”… ideales, éticas, convencionalidades, morales, formas de pensar…

Tomando como base la teoría cíclica o pendular, una vez llegado a un extremo la sociedad comienza a recorrer el camino preandado anteriormente por otros. Y comieza a andar una fuerza irrefrenable. No importa la experiencia de los predecesores. Una vez el Juggernaut se pone en marcha es virtualmente imparable. Y lo realmente interesante es que no se trata de una fuerza invisible y sutil que trabaja en la sombra y sorprende de repente con un gran sobresalto. Como bien indica su definición “en su avance aplasta y destruye” y por lo tanto es visible y previsible. Solo cabe esperar el derrumbe provocado por su llegada.

Cuando se anunció la primera emisión de Gran Hermano en España miles de manos se alzaron en pos del cuero cabelludo alarmados por aquella afrenta a la moral, la ética y el buen gusto. Podíamos ponerle freno. Tan solo hacía falta no poner Telecinco y evitar que el morbo entrase en nuestras casas. Sin embargo, como una fuerza imparable, Gran Hermano llegó y destrozó nuestras ideas hasta entonces preconcevidas, las pisoteo, las arrastró por el suelo y las llevó más lejos de lo que podíamos imaginar. Hoy día Gran Hermano es aceptado hasta por el más mojigato de los mortales como algo normal o inevitable en el mejor de los casos.

Hoy vemos que se puede llegar más lejos en la “libertad de expresión” que nunca. El dolor ajeno, las miserias, el ridículo, la vida e incluso la muerte de un desconocido, el sufrimiento de unos padres ante niñas desaparecidas, la ignominia de un violador o la rabia desaforada de un grupo de personas ante lo que hasta entonces era desconocido y hoy es una “injusticia”.

Nacho Vidal contaba en un programa de televisión que incluso el porno está cambiando. Antes era algo sencillo dirigido a fantasear con mujeres esculturales, sexo, dinero y fantasías más allá de lo posible por el mero mortal. Ahora la tendencia raya lo bizarro. Cuanto más extraño más atrae, porque lo anteriormente excepcional es lo ya visto y revisto hoy día. El Juggernaut ha llegado también al porno. Rompiendo sus barreras y llevándolas a profundidades más oscuras y más lejanas.

Hoy consideramos normal que los políticos roben porque no recordamos fechas pasadas en las que no fuese así. Sí, nos quejamos y nos indignamos pero “es normal, todos son así”. Los valores y las buenas intenciones, la integridad de antaño ha quedado aplastada o destruida por una fuerza irrefrenable.

Os diría que es inutil luchar contra una fuerza irrefrenable, que resistirse es estar abocado al desastre, pero ¿qué es la naturaleza humana mas que intentar conseguir lo imposible?

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El porqué no veo la televisión: “Televisión a la Carta”

16 febrero, 2009

televisionNo puedo escribir este post sin caer en tópicos arrastrados a lo largo del tiempo sobre la telebasura y la desinformación típica que reina y campa por los medios televisivos.

Sin embargo, haré un esfuerzo.

Sinceramente pienso que los dueños, programadores y demás mindunguis y gerifaltes que deciden la programación de las televisiones españolas están cometiendo un error descomunal. Lo cual me sorprende, ya que son ellos mismos los que deberían estar informados o actualizados a las tendencias televisivas que los días que nos han tocado vivir.

Las audiencias televisivas son bajas. La gente sensata se va alejando cada vez más de los productos televisivos. Pero además de por la ínfima calidad y la total y absoluta carencia de interés por sus contenidos amarillistas, rosas o multicolores, esta huida de rata del barco que se hunde se puede entender desde un punto de vista más técnico y sociológico que la simple desidia en la programación. Ya que un servidor es creyente fiel de la estulticia humana y de su eterno aguante en una actitud pasiva frente al mando del televisior siempre que no haya oferta diferente alguna. ¿¡Quién no ha oido la excusa típica d “Sí, sé que es una xxxxxx pero no hay otra cosa”?!

El mundo de la informática y de las descargas de internet, además de abrir una puerta inmensa por la que cabemos todos los jetas con ganas de ver series extranjeras antes de que lleguen a España, nos ofrece la posibilidad de lo que desde hace ya 15 años se viene llamando “Televisión a la Carta”.

Este concepto comienza a verse en nuestro país de manera muy tímida, pero del que tengo conocimiento prácticamente desde que empecé la carrera, hace ya taaanto tiempo.

Internte, y las descargas en general, nos permite ver la serie que queremos en el momento que queremos sin vernos atados a las ataduras de un horario o fecha concreta y sin la tiranía y la insoportable interrupción de los anuncios.

La televisión normal ha muerto, sin embargo, aún hay algunos que se resisten a enterrarla y obligan a su cadáver a moverse cual zombie en un espectáculo dantesco de vergüenza y bochorno.

Todas las cadenas emiten programas cada vez más degradantes, intentando enganchar con el morbo, el chismorreo y lo que a nadie le importa (pero todo el mundo ve) a los últimos creyentes en la emisión analógica.

Pero el final es inevitable.

“La televisión a la carta” ya ha llegado. Como un virus alcanzará a todo el mundo. Corromperá a los desactualizados o simplemente los borrará del sistema.

El dilema y la pregunta del millón de euros es la siguiente.

¿Cómo se financiará una televisión que el espectador puede ver gratis y sin anuncios?

Reinventarse o Morir

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La risa en crisis

11 febrero, 2009
                                  Ciudadano Kien          Tarde o temprano iba a ser indudable que estábamos en crisis. La gente cambia las conversaciones del bar sobre el fútbol, el baloncesto o la trama de “Herederos” por el drama de un primo, conocido o amigo que de repente se ve en el paro y la vergüenza que le produce ver a los políticos, de uno y otro lado, haciéndo el canelo en la televisión.
Estos tiempos difíciles, para unos y para otros, son el caldo de cultivo del éxito de la comedia.
Tal y como decía en uno de mis ya, muy anteriores, posts, los momentos de dificultad y dolor son los momentos de los superhéroes. Y lo mismo ocurre con la comedia.
La gente necesita reír y evadirse de tanto sufrimiento y se recoge en los productos que hacen reír.
De ahí que el programa de José Mota tenga tanto éxito en la parrilla de la televisión en estos momentos.
No quiero decir que sea un programa malo. Todo lo contrario. Admito que Cruz y Raya siempre me habían hecho muchísima gracia. Y ahora que Mota marcha en solitario sigue haciendo un papel terriblemente digno en el panorama de la comedia española, ya sea como doblador de películas de animación o como humorista protagonista en televisión.
Conclusión, en época de crisis nos apetece reír.
Animaos.
Todo lo que sube baja.
Esperemos que al revés también funciones.
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Bloqueo del escritor

3 octubre, 2008
Bloqueo

Me temo que estoy bloqueado.

No sé qué narices escribir. Y estoy hasta las narices de hacer algo dramático donde muere la gente. Es el recurso más sencillo para hacer llorar a alguien después de los judíos y los nazis.

Ya expliqué en un blog hace mil años que cuando los superhéroes aparecen en los cines es que llega una crisis de valores morales. Y admitámoslo, ahora es más fácil reirse con una historia cínica que con una meramente cómica.

Los personajes más atractivos actualemente son los antihéroes. Personajes como HOUSE, que, sin dejar de ser personas que hacen un bien social (aunque sólo sea por ego), hacen lo que les sale del arco del triunfo sin importarles lo más mínimo el personal que tienen al lado. Y cuya único objetivo es su satisfacción personal. El bonachón, el santurrón que se guía por las normas establecidas nos aburre, porque en el fondo no nos lo creemos.
Sé las claves para escribir algo que le guste a un grupo mayoritario. Pero me aburre. La gente se contenta con tan poco que no merece la pena escribirlo.

La basura es escupida a la cara del espectador porque es tan vago que no quiere ni molestarse en buscar algo que le guste; y se contentan con no tener que mover la lorza del asiento.

Hace poco se me estropeo el ordenador y no pude descargarme series americanas que no se emiten en España. Al llegar a casa no tuve más remedio que poner la tele y ver qué ponían. Hacía mucho que no lo hacía. Y descubrí que es total y absolutamente deprimente. Admito que en el fondo me sirvió para irme a la cama antes y leer un rato. Pero no soy de los que leen en la cama. A la cama voy a dormir o a fol… vamos que voy a dormir. Y ya leo bastante fuera de la cama como para encima destrozarme más aún la vista dentro de ella.

Pero es que esa es otra. Qué libro me leo. Estamos en la misma. Lo que para la mayoría de la gente es una obra entretenida a mí me aburre soberanamente. Apruebo El Código Da Vinci, admito que es un truño espectacular, pero para mí es como las pelis de acción americana. Te dan un buen rato y a otra cosa mariposa. No así con Ángeles y Demonios, que hice lo mismo que salirme a mitad de película. Vaya bodrio de libro. Y lo mismo me pasó con La sombra del Viento. ¿Qué narices ve la gente en ese libro?

Últimamente  he encontrado refugio en Terry Pratchet, pero como me pasa con Tom Sharpe, una vez leido uno de sus libros es como repetir el mismo libro uno tras otro.

Sé que resulto muy crítico. Pero en realidad me ocurre lo mismo que a los libros que leo. No sé qué narices escribir para ser original y al mismo tiempo pasármelo bien escribiendo.

Supongo que sufrimos de bloqueo de escritor.

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Maristas, “In loving memory”

29 septiembre, 2007

MaristasHan pasado unos diez años desde que dejé el colegio, pero me acuerdo como si fuera ayer de todos los años que pasé allí. Porque de mis 28 años de vida 14 los gasté allí.

Es por eso que después de que la Hermandad Marista decidiese vender el edificio y el terreno que ocupaban en la zona más céntrica de Logroño decidimos despedirlo con toda la pompa fúnebre que se merecía.

Allí estudió mi abuelo, mi padre y mis tíos, mis hermanos y, por supuesto, yo. Allí conocí a los amigos que conforman mi cuadrilla y que todavía mantenemos la amistad a pesar de repartirnos por España. Allí me enseñaron mucho de lo que sé y sobretodo a ser buena persona. Porque tuve la suerte de tener excelentes profesores y mejores personas que se esforzaban por meternos en la cabeza cantidad de datos y en nuestro sentido común valores y educación cívica y personal. De la misma manera que algún que otro nos mostraba que no toda la gente tiene por qué merecer la pena.

Los Maristas prevalecen, pero el lugar que me vio crecer ya no está.

El edificio no aportó nada a mi educación y a mis buenos años allí, pero es natural en la raza humana calificar el contenido por el continente; y no puedo evitar pensar que al mirar atrás, a mi pasado, que poco a poco se desvanece. Tal vez sea hora de mirar hacia delante. Pero, no obstante, no me arrepiento cuando veo esta foto y en verdad pienso:

“Maristas, tus alumnos no te olvidan”

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La Duda

22 agosto, 2007

WhyTodos sabemos que ante la duda la más tetuda; pero en realidad la duda puede tratarse de el auténtico motor de la evolución.  Como una extensión de la teoría del efecto videojuego, la duda es lo que te hace abrir la puerta número uno o la puerta número dos.

Te hace preguntarte si lo que quieres hacer es posible o no. Si lo que te dicen tus padres sobre si te quedarás ciego si te la meneas mucho es verdad o no; y tímidamente vas acercando tu mano hacia la entrepierna y todo se queda negro. La luz se ha ido. ¿Casualidad? Todos sabemos que no te quedas ciego si te la cascas, pero antes siempre está la duda.

Hay quien piensa que la duda es lo que te hace parar en tus ilusiones. Yo creo que la duda te hace plantearte siempre el futuro. Así que en lugar de frenarte es el acicate que te ayuda a seguir.

Y de la misma forma con cualquier asunto, está bien defender todos tus ideales y principios de vida, pero ante todo debe acompañarte la duda de si son los correctos, para una vez corroborado cambiarlos o permencer en ellos.

La duda es el espíritu del cambio. Es lo que te hace pensar que puede haber algo mejor y que es posible alcanzarlo. Y es ese efecto videojuego el que te hace intentarlo.

La margarita dice si/no, si/no.

Yo te digo que no te quedas ciego.

Así que…